Why Do They Squeeze Me? | Porqué me exprimen?
Angel Ayllon

Last night, I had a pretty strange dream. I dreamed that I was being squeezed. Yes, it was incredible how I saw a giant take my body in his hand and get into a fruit juicer and extract the juice that was inside me. At that moment I woke up terrified and my wife, also scared of hearing me scream, asked me what was happening and when I told her about my incredible dream, she just laughed and she started to wonder if the juice that they had taken out of me was sweet or sour. 

Her joke made me think. So I asked the Lord: My God, if someone was to really squeeze us — what would come out of us? 

And God showed me that possibly for some of us, a very bitter juice as a product of sadness, frustrations, and pain. Perhaps others would not have any juice to come out, because they would be dry as a consequence of negativism, impure acts, and many other things that are as arid as a desert. 

So I asked him: Lord, what juice should come from us, the ones that believe in you? 

His response was immediate: 

     Because God has not given us a spirit of cowardice, but of power and love and self-control. 2 Timothy 1:7 

 Sure Lord, I thought right away, that must be the juice that should be in us —  power, love, and self-control. So, if problems squeeze us, the power of prayer and the Holy Spirit must come out to combat adversity. But if it is the conflicts and anger that squeeze us, our juice must be love to fight them. And of course in the face of temptations, depression, anguish, and so many things that take us out of control, a good juice of self-control that comes out of our interior will control adversity. 

That is our essence: Power, love, and self control. The three ingredients of the fruit that comes from a unique and eternal tree: Jesus. John 15:5 I am the vine; you are the branches. If you remain in me and I in you, you will bear much fruit; apart from me you can do nothing.

I couldn’t sleep anymore but his Word gave me peace of mind and the courage to watch the sun rise and get up for breakfast with a delicious juice of freshly squeezed oranges. Yummy!


Anoche tuve un sueño bastante extraño. Soñé que me estaban exprimiendo, sí, fue increíble como veía a un gigante tomar mi cuerpo en su mano y meterme a un exprimidor de frutas y sacar el jugo que había en mi interior. En ese momento desperté aterrado y mi esposa también asustada de oírme gritar me preguntó  que pasaba y al contarle mi increíble sueño solo se río y se limitó a preguntarme si el jugo que habían sacado dentro de mí era dulce o agrio.

 

Su chiste quedó sonando en mi interior y le pregunté al Señor en ese instante: Dios mío, si en verdad a cada uno de tus hijos nos exprimieran, que saldría de nosotros?

 

Y Dios me mostró que posiblemente de algunos, un jugo muy amargo producto de las tristezas, de las frustraciones y del dolor. Tal vez de otros ni siquiera saldría jugo, porque estarían secos como consecuencia del negativismo,  de los actos impuros y otras tantas cosas que son tan áridas como un desierto.

 

Entonces le pregunté: Señor y que jugo debería salir de nosotros, quienes en tí creemos?

Su respuesta fue inmediata:

 

  Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. 2 Timoteo 1/7

 

Claro Señor, pensé enseguida, ese debe ser el jugo que hay en nosotros, poder, amor y dominio propio. Entonces, si los problemas nos exprimen, debe salir el poder de la oración y del Espíritu Santo para combatir la adversidad. Pero si son las contiendas y la ira las que nos exprimen, nuestro jugo debe ser el amor para combatirlas y claro ante las tentaciones, depresiones, angustias y tantas, pero tantas cosas que nos sacan de control un buen jugo de dominio propio que salga de nuestro interior controlará la adversidad.

 

Esa es nuestra esencia: Poder, amor y dominio propio, los tres ingredientes del fruto que proviene de un árbol único y eterno: Jesús.

Juan 15/5  Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.

No pude dormir más pero su Palabra me dio tranquilidad y el ánimo de ver salir el sol y levantarme a desayunar un delicioso jugo de naranjas  recién exprimidas. Yummy!